sábado, 30 de noviembre de 2013

"el viaje más largo: rumbo a nuestro propio corazón"


Por Leonardo Boff

Publicado en koinonía, 2013-11-29


  El gran conocedor de los meandros de la psique humana C.G. Jung observaba: el viaje rumbo a nuestro propio centro, al corazón, puede ser más largo y peligroso que el viaje a la Luna. En el interior humano habitan ángeles y demonios, tendencias que pueden llevar a la locura y a la muerte, y energías que conducen al éxtasis y a la comunión con el Todo.
Entre los pensadores de la condición humana hay una pregunta nunca resuelta: ¿cuál es la estructura de base del ser humano? Muchas son las escuelas de intérpretes pero no viene al caso enumerarlas ahora.
Yendo directamente al asunto diría que no es la razón, como se afirma comúnmente. La razón no irrumpe no es lo primero que irrumpe. Ella remite a dimensiones más primitivas de nuestra realidad humana de las que se alimenta y que la permean en todas sus expresiones. La razón pura kantiana es una ilusión. La razón viene siempre impregnada de emoción, de pasión y de interés. Conocer es siempre entrar en comunión interesada y afectiva con el objeto del conocimiento.
Más que ideas y visiones de mundo, son pasiones, sentimientos fuertes, experiencias germinales las que nos mueven y nos ponen en marcha. Nos levantan, nos hacen arrostrar peligros y hasta arriesgar la propia vida.
Lo primero parece ser la inteligencia cordial, sensible y emocional. Sus bases biológicas son las más ancestrales, ligadas al surgimiento de la vida, hace 3,8 mil millones de años, cuando las primeras bacterias irrumpieron en el escenario de la evolución y comenzaron a dialogar químicamente con el medio para poder sobrevivir. Este proceso se profundizó a partir del momento en que surgió, hace millones de años, el cerebro límbico de los mamíferos, cerebro portador de cuidado, de ternura, de cariño y amor por la cría, gestada en el seno de esta nueva especie de animales, a la cual también pertenecemos nosotros los humanos. En nosotros ha llegado a la fase autoconsciente e inteligente. Todos nosotros estamos vinculados a esta tradición primera.
El pensamiento occidental, logocéntrico y antropocéntrico, puso el afecto bajo sospecha, con el pretexto de que perjudicaba la objetividad del conocimiento. Hubo un exceso, el racionalismo, que llegó a producir en algunos sectores de la cultura, una especie de lobotomía, es decir, una completa insensibilidad frente al sufrimiento humano, el de los demás seres y el de la Madre Tierra. El Papa Francisco en Lampedusa delante de los inmigrantes africanos criticó la globalización de la insensibilidad, incapaz de compadecerse y llorar.
Pero se puede decir que a partir del romanticismo europeo (con Herder, Goethe y otros) se empezó a recuperar la inteligencia sensible. El romanticismo es más que una escuela literaria; es una manera de sentir el mundo, nuestra pertenencia a la naturaleza y la integración de los seres humanos en la gran cadena de la vida (Löwy y Sayre, Rebelión y melancolía, Vozes, 28-50).
Modernamente el afecto, el sentimiento y la pasión (pathos) han ido adquiriendo centralidad. Este paso es hoy imperativo, pues solamente con la razón ( logos) no podemos hacer frente a las graves crisis por las que pasan la vida, la humanidad y la Tierra. La razón intelectual necesita unirse a la inteligencia emocional sin la cual no construiremos una realidad social integrada y de rostro humano. No se llega al corazón del corazón sin pasar por el afecto y el amor.
Entre otros muchos datos importantes, cabe resaltar sin embargo uno, por su relevancia y por la gran tradición de la que goza: es la estructura del deseo que marca la psique humana. Partiendo de Aristóteles, pasando por san Agustín y por los medievales como san Buenaventura (llama a san Francisco vir desideriorum, hombre de deseos), por Schleiermacher y MaxScheler en los tiempos modernos, y culminando con Sigmund Freud, Ernst Bloch y René Girard en tiempos más recientes, todos afirman la centralidad de la estructura del deseo.
El deseo no es un impulso cualquiera. Es un motor que dinamiza y pone en marcha toda la vida psíquica. Funciona como un principio, tan bien traducido por el filósofo Ernst Bloch comoprincipio esperanza. Por su naturaleza, el deseo es infinito y confiere carácter infinito al proyecto humano.
El deseo hace dramática y, a veces, trágica la existencia. Cuando se realiza, da una felicidad sin igual. Pero por otro lado, produce una grave desilusión cuando el ser humano identifica una realidad finita como el objeto infinito deseado. Puede ser la persona amada, una profesión siempre deseada, una propiedad, un viaje por el mundo o una nueva marca de teléfono móvil.
No pasa mucho tiempo y aquellas realidades deseadas le parecen ilusorias y solamente hacen aumentar el vacío interior, tan grande como el tamaño Dios. ¿Cómo salir de este impasse tratando de equilibrar lo infinito del deseo con lo finito de toda realidad? ¿Vagar de un objeto a otro, sin nunca encontrar reposo? El ser humano tiene que plantearse seriamente esta pregunta: ¿Cuál el verdadero y oscuro objeto de su deseo? Me atrevo a responder: es el Ser y no el ente, el Todo y no la parte, es el Infinito y no lo finito.
Después de mucho peregrinar, el ser humano es llevado a pasar por la experiencia del cor inquietum de san Agustín, incansable hombre de deseo e infatigable peregrino del Infinito. En su autobiografía, Las Confesiones, declara con conmovedor sentimiento:
Tarde te amé, oh Belleza siempre antigua y siempre nueva. Tarde te amé. Tú me tocaste y yo ardo en deseo de tu paz. Mi corazón inquieto no descansará hasta reposar en Ti (libro X, n.27).
Aquí tenemos descrita la trayectoria del deseo que busca y encuentra su oscuro objeto siempre deseado, en el sueño y en la vigilia. Sólo el Infinito se adecúa al deseo infinito del ser humano. Sólo entonces termina el viaje rumbo al corazón y comienza el sábado del descanso humano y divino.



domingo, 17 de noviembre de 2013

...desde la luna de Valencia

Así nos emocionamos al nombrarnos…
 -¿dónde viven?
 - y... ¿por dónde andan ahora?

 ¡EN LA LUNA DE VALENCIA SEÑORES!

 Si si, resulta que efectivamente nos mudamos, para parar un poco, para producir tantas riquezas del viaje, de la vida... de esta aventura VITAL
Y si... estamos cómodamente disfrutando de 12 semanas de "citas con nuestros artistas" y trabajar creativa-mente... y jugar iluminada-mente... ya ni sé por dónde explicar la cosa... que cada día se nos PRESENTA con más sincronías y maravillas.

Nuestras vibraciones se complementan... cantamos, bailamos, hacemos teatro, estudiamos filosofía, aprendemos idiomas, perfeccionamos nuestras pasiones artísticas... creamos... inventamos... dibujamos... jugamos... nos dedicamos a vivir como soñamos y a hacer la vida más simple…

 -Uy, estos están chapitas, digo... artístas!
 -Che... pero y la crisis allá? cómo hacen?
 -Estarán bien bien, o andarán necesitando algo?
 -¡energías…!
 (que lindas caricaturas podríamos hacer con esas voces)

 ¡Estamos felices!, soñando y proyectando muchas cosas relacionadas con el hermoso equipaje que nos regaló este intenso viaje!

 De a poco vamos haciendo "memorias" (o backups) del viaje y las iremos compartiendo por el blog y por los hilitos de esas redes virtuales que a pesar que no te refresquen con el sabor a mate, o te acaricie en un abrazo, igual conectan eh! ...¡el amor nos hace bien!


GRACIAS!!! porque sentimos mucho el cariño y hasta vamos soñando los sueños con los que ustedes nos sueñan... y hacemos lo que podemos, con todo nuestro arte en todo nuestro ser, para hacer un mundo maravilloso.

 Los extrañamos a todos... especialmente a los más chiquitos... a nuestros ahijados, sobrinos y amiguitos: sus dibujos y sus fotos son las obras de arte de nuestro hogar.

 Abrazos cariñosos y vitales!!!
Nati por Vital (festejando la vida de mi Tano hermano... ¡feliz cumple Brunelli!)

miércoles, 23 de octubre de 2013

Berni en una revista de New Zeland!

Compartimos el enlace del escrito de Berni en el AFS newsletter del mes de octubre: http://taranakicentralsouth.afs.org.nz/content/october-newsletter Adventures in Morocco by Berni Flandorffer http://eepurl.com/GzLGf

viernes, 18 de octubre de 2013

Planeta libre


Hola a todos! Hoy queremos compartirles una película que vimos juntos y que nos ayudó y nos incentivó mucho en este camino. No esperen grandes producciones pero hagan grandes reflexiones. Ojalá puedan darse el tiempo para verla. Nos vemos por ahi!

Hi everyone! Today we want to share a movie that we watched together and helped us in our way. Don`t expect big productions but you can make big conclusions. Hopefully you can give yourself the time to watch it. See you arround!

viernes, 4 de octubre de 2013

corán: último atardecer en Marrakech

La oración del corán en el último atardecer fue especial
"Es como si nos metiéramos en los sueños de otras personas" insistió Berni.
Ceci respiró hondo, yo prendí una cámara y...

Las voces clamando el corán enmudecieron el aire
Sueños al viento: ¡los escuchamos!

Fue el regalo del último atardecer en Marrakech;
En el 1º aniversario de aquella noche en la que "atrapamos nuestros sueños",
en esa casita pequeña de la calle yapeyú.

Cierren los ojos, y vengan con nosotros!


martes, 1 de octubre de 2013

de Berni con amor

Hoy llegué a la conclución de que no tener muchas cosas me ayuda a ser feliz. Será porque me acostumbré a hacer la valija cada 5 días en CinemadaMare, será porque me acostumbré a perder cosas que jamás encontré en cada ciudad (y también a encontrar cosas fantásticas!), será porque en este último viaje tuve que achicar mi supermega valijota para venirnos a Marruecos, con lo justo y necesario. Además llegar aquí y alucinar con el mercado de Marrakechß (si Lila! Lo conocí! Ya había alucinado con tus relatos pero ahora pude sentirlo, olerlo, mirarlo, escucharlo...) ver tanto, querer tanto pero darme cuenta que no necesito nada más, me hizo muy bien. Tengo todo lo que necesito "tengo a mis pulmones respirando azul clarito". Qué les puedo decir de Marruecos? Que nunca lo voy a poder describir con palabras, así que vayan anotándolo en su lista de lugares del mundo para conocer así lo viven en carne propia. Hay una plaza increíble (Jemma El Fna) que no me canso de ver, es una especie de mercado mutante que cambia según la hora del día. A la mañana podés encontrar todo tipo de jugos y comidas extrañas; a la tarde tatuadors, monitos y encantadores de serpientes y a la noche lámparas, tambores y todo tipo de comida. Increíble, la plaza muta con el día, al igual que sus colores, sus olores y visitantes. Eso sin contar que cada tanto se escuchan por los altos parlantes los cantos del Corán que te paralizan y convierten la atmófera en una especie de sueño de otra persona que uno empieza a transitar. Si, ya sé, estoy enamorado de Marruecos y no puedo parar de encontrar similitudes con Bolivia, con la frontera de Salta, excepto por los camellos. Qué experiencia papá de dió! Andar en camello en el Sahara! Todo el viaje hasta ahí fue grandioso. Desde el intento de regateo en cada agencia de viaje (porque nos dijeron que todo se regatea y es cierto, aunque a nosotros no nos sale tan bien, visto y considerando que vamos comprando un pañuelo a 100 Dirhams, que comunmente cuesta 20 y un menú de 60 que en el mercado estaba a 30. Pero estamos aprendiendo), después de que a las chicas le hayan propuesto matrimonio a cada paso, a mi me griten lo suertudo que soy por tener 4 chicas para mi; llegamos al desierto del Sahara depués de 5 horitas de cumbia árabe. Rápido nos cambiamos para llegar a ver el atardecer en los camellos y llevamos sólo agua, o no, o abrigo y la cámara? O una linterna, o nada de equipaje o todas las mochilas. Porque por más voluntad que le pongamos no hubo forma de entender a los guías en árabe. Y eso que ya sabemos decir "salam aleico", "sucram", "ana" (que hasta ayer significaba "hoy", hoy nos enteramos que significa "yo" y mañana será algo nuevo. Ahí anda mi amiga española Ana con unos problemas de personalidad, pobre!), ("emilymaruf" no existe mamá! Era un invento de la mamama porque hasta ahora nadie me hizo el favor). Los camellos tan lindos! Con el mío me llevé tan bien que si no fuera por el sutil dolor de traste de las 4 horas arriba de él, me volvía a Salta en camello (como el tatata, Gábor). A la Nati le tocó uno con pocos amortiguadores y la Ceci directamente intentó montar como gauchita salteña con las piernas al costado, después de un par de subidas y bjadas empinadas llegó a la conclución de que no es lo mismo montar un camello (2 jorobas) que un dromedario (1 joroba) o un caballo (sin jorobas para gauchitas salteñas). Estar en el desierto es algo que nunca me voy a olvidar en mi vida, ese silencio, la arena roja, inmensa; el viento, las estrellas.Ahor estamos en Essaouira, más al sur de Marrakech, en un hostel super copado donde todo, absolutamente todo es reciclado. De aquí nos vamos a Palma de Mallorca a  conocer a Geza, el hermano de mi papá. Eso nos super3 emociona porque sólo lo conocemos por mail o por sus escritos. Así que estamos muy bien y Vital vuelve a sentirse vivo, con proyectos y caminos que se abren (les dejo el link del about me que los redirecciona al blog, al face y todo). Espero que ustedes tambien estén bien, nos gustaría tener novedades pero entendemos que no haya mucho tiempo para escribir. Los quiero mucho y los pienso a cada paso. Berni